DeWitt convierte el buen gusto, los correos de una editora y la jerga del gremio en una misma cosa: códigos que prometen pertenencia y excluyen.
Entradas de Ana María Olivares
Cortarse el cabello, de Rosario Villajos. Diecisiete maneras de perder algo
El primer libro de cuentos de Rosario Villajos convierte la pérdida en un tejido de diecisiete piezas donde lo fantástico es un instrumento de precisión.
Nadie me verá llorar, de Cristina Rivera Garza. El archivo como campo de batalla
Random House recupera la novela de 1999 con la que Rivera Garza inventó su método: cruzar archivo clínico y ficción para devolver una voz.
La guerra de los corazones perdidos, de Carissa Broadbent. Por qué va siendo hora de leer la romantasy en serio
La romantasy que arrasa en las listas también habla de esclavitud, deseo y libertad, y merece leerse en serio.
La abadía de hielo, de Antonio Puente Mayor. Doce viajeros, un monasterio y la nieve como coartada
Un grupo de turistas queda atrapado por la nieve en un monasterio de La Rioja; uno aparece muerto.
Yo era un encanto, de Eve Babitz. La escritora que Los Ángeles tardó cuarenta años en tomarse en serio
Cincuenta crónicas inéditas en español de la cronista que Los Ángeles tardó décadas en reconocer como escritora.
Erietta, de Clara Pastor. La novela que Acantilado publica sin aviso y sin disculpas
Clara Pastor publica en Acantilado una novela que no se deja resumir en tres frases y por eso incomoda a los suplementos. Motivo suficiente para leerla.
Un asunto de familia, de Claire Lynch. El secreto de una madre y lo que hereda quien no llegó a saberlo
Premiada como mejor debut, la novela de Claire Lynch usa un secreto familiar de los años ochenta para hablar del estigma y de lo que se hereda en silencio.
La vida al final, de Bernhard Schlink. Cómo vivir cuando el tiempo deja de ser una abstracción
El autor de El lector deja a un lado los grandes conflictos históricos para escribir una novela sobria sobre la conciencia de la propia finitud.
Mentirosos, de Sarah Manguso. La ficción del matrimonio feliz, desmontada
Manguso disecciona un matrimonio en viñetas afiladas y convierte la asimetría conyugal en una de las novelas más incómodas y necesarias del año.
El buen mal, de Samanta Schweblin. Por qué lo que da miedo en Schweblin siempre somos nosotros
Schweblin vuelve con la misma pregunta de siempre envuelta en una forma nueva: qué hacemos cuando lo que creemos que está bien resulta ser exactamente lo contrario.
El taller negro, de Annie Ernaux. Lo que se guarda antes de que sea libro
La Nobel francesa abre el reverso de su obra: el diario de trabajo donde los libros todavía no son libros.













