El libro Entre dos mundos (Ediciones Vitruvio, 2025) de Julián Borao es un poemario de notable madurez expresiva y profundidad existencial. A lo largo de sus cuatro secciones —Nada es real, Entre dos mundos, Poemas de Pennsylvania y Todas las vidas—, el autor despliega una voz reflexiva, serena y melancólica, que explora los temas esenciales de la identidad, el tiempo, la memoria, la muerte y la trascendencia.
Borao se sitúa, como su título sugiere, en el umbral entre dos realidades: la material y la espiritual, lo vivido y lo recordado, el aquí y el allá. Sus poemas funcionan como meditación sobre la fugacidad, el sentido del ser y la conciencia de existir “entre mundos”, no sólo geográficos (Europa y América) sino metafísicos (vida y muerte, sueño y vigilia).
El tono es intimista, contemplativo y filosófico, a menudo sostenido por una nostalgia lúcida que no cae en sentimentalismo. Hay ecos de Gamoneda, Brines, Siles y Marzal, pero su voz se mantiene sobria y personal, más descriptiva que confesional.
Su lenguaje es claro, elegante y meditativo, con un equilibrio entre lo cotidiano y lo simbólico. Borao evita la metáfora oscura; prefiere la imagen precisa y el ritmo calmo, logrando una cadencia casi narrativa.
El verso libre, fluido y sin excesos retóricos, se apoya en un tono conversacional que da naturalidad a la reflexión. En muchos poemas —como Nada es real, Fin de año, El olvido o Mi poema— el poeta habla desde una conciencia que observa el mundo con distancia emocional, buscando comprender más que conmover.
Entre dos mundos es un libro maduro, introspectivo y unitario, con una coherencia que lo distingue dentro de la poesía española reciente. Su tono es más de sabiduría que de desgarro, y su discurso poético busca una verdad sosegada, casi estoica, en la aceptación del devenir.
Si algo podría reprochársele es cierta uniformidad emocional —una melancolía sostenida que apenas se quiebra— y un exceso de contención que a veces resta tensión lírica. Sin embargo, esa sobriedad es también su rasgo distintivo: el poeta mira la vida desde la serenidad de quien ha aprendido a escuchar el silencio.
Un poemario elegante, reflexivo y hondamente humano.
Julián Borao, autor de una sólida carrera literaria y de un poemario muy señalado por critica y público, Notas a pie de página, convierte la experiencia del viaje, la memoria y el pensamiento en un espacio de contemplación poética donde el lector se reconoce. Entre dos mundos no busca deslumbrar, sino acompañar: es poesía de madurez y conciencia, de claridad emocional y resonancia metafísica.









